Óleo   1,62 x 1,24 m.   

 

CUARTO DE AGUA

 Qué más da,

fría como siempre en tu cuarto de agua.

 

Las rosas que te regalaron flotan muertas,

las ninfas se mofan mirando la pecera de cemento

y el camino de piedra laja andina te delata .

 

Qué más da,

todo parece tan simple,

el sol diamantino no quema  solo  acaricia,

la brisa del mar es agridulce como las fresas,

hay gaviotas pero te ignoran.

 

Qué más da,

perfil de muñeca de trapo,

imagen manchada de amantes,

la esperanza se pierde por el resquicio del cuarto de agua,

no eres una lolita de Harajuku, eres lo que eres.

Qué más da,

luces ocultas en el florero de porcelana de hueso,

manos pequeñas de barro de limo tostado,

desfile de libélulas mensajeras de amor,

rosas robadas…soberbia… suspiro muerto.

 

Qué más da,

el agua quiere esbozar tu talento silente.

En tus andares perdiste

tus joyas falsas que lucías con aspaviento,

pobres los que te las robaron.

 

Qué más da,

todo para trece minutos cobrados.

Tormenta de un día anterior,

pareciera que el mundo se te va

entre las manos  de tu corazón inflado.

 

 Qué más da,

eres acaso la realidad burlona de otro rostro.

Volaste con alas ajenas

en muchas madrugadas muertas,

ahora quieres ser sola para él…

perdiste, ya se fue  muñeca de trapo.

 

¡Qué más da!… nada.